domingo, 26 de noviembre de 2017

220. LAS PLANTAS SON CIEGAS, ENTONCES DEJEMOS QUE NOS TOQUEN

El sentido del tacto tiene una gran importancia en el encuentro entre lo humano y lo vegetal. Aprovechemos este privilegio acordado a nuestras manos para explorar las fronteras entre el “yo” y el “no-yo”, para experimentar la transitividad de lo vivo a lo vivo.

Al tocar una planta, la vida se toca a sí misma. 






sábado, 11 de noviembre de 2017

219. EL CEPO


Trampa, cepo, costilla, ballesta, percha, son distintas palabras con las que designamos este artefacto que ilustra la foto, concebido para engañar a criaturas ingenuas.
Cuenta una fábula que una alondra cayó en la trampa que un campesino había dispuesto en el bancal. Un azor que sobrevolaba en ese momento la era se precipitó sobre el ave moribunda. Mientras la desplumaba, sintió una red caer sobre él. Al comprender que había sido apresado por el campesino, le dijo en su idioma: «Suéltame, yo no te he hecho ningún daño». A lo que el campesino replicó: «¿Acaso la alondra te hizo daño a ti?». La moraleja de la fábula es que las injusticias que los demás cometen nos sirven a menudo de excusa para justificar las nuestras, apuntando implícitamente a la idea de que el cazador de pájaros del cuento podría él mismo ser también, algún día, víctima del engaño de otra suerte de depredador.
El cepo de la foto nos recuerda las prácticas abusivas, por desgracia aún vigentes, de ese hombre cartesiano, tramposo profesional, acumulador de bienes mediante astucias y engaños, que sigue creyéndose dueño y señor de todo lo que le rodea, y particularmente de esa res nullius (propiedad de nadie) que es la naturaleza.
Como dijo Jules Renard, el cazador mata siempre con inteligencia, pero en sus justificaciones es precisamente inteligencia lo que le falta.
Fuente: el jardinero tranquilo en La Andalucía 

lunes, 30 de octubre de 2017

218. JARDÍN DE LAS PUERTAS DEL SOL

En el Jardín de las Puertas del sol, en Santarém (Portugal), pude admirar los plátanos que bordean las viejas murallas.  Allí encontré un rosal, que aún estaba floreciendo a finales de octubre, y una impresionante morera sustentada por una estructura de hierros y azulejos. El jardín, aunque pequeño, parecía no tener límites, gracias a las vistas panorámicas sobre los campos de cultivo en la ribera del Tajo. ¡Qué poca agua llevaba el río, en estos tiempos de sequía!







sábado, 21 de octubre de 2017

217. AVANZO HACIA LA FLOR




Muestro aquí algunos detalles de mi jardín bajo el tibio sol de este mes de octubre, y aprovecho para compartir con vosotra.o.s mi traducción de estos versos, inéditos, de un poeta portugués que admiro mucho, Manuel Neto dos Santos:

“En la poética de los sentidos avanzo hacia la flor, para que me descubra en el recorte, aroma y silueta. Este trazo que delimita lo de dentro y lo de fuera de todo; le busco el sentido, sí; el sentido del sentido de "ir". Llégome. Me llego, porque me acerco a mí. La flor permanece, como si yo no me hubiera acercado, ni ido hasta donde está ... y aquí estamos; en este ambisentido del observador que se ve en la cosa vista. Me miro desde lejos y me desnudo para no verme más como tantas otras veces, sino siendo flor. Entro por el recorte, contorsionándome como el aroma, y en el espejo de buscarme, encuentro la silueta; esa, la de antes de haber partido del lugar donde estuve. Avanzo, en dirección a la flor y dejo, secando al tibio sol de Octubre, el viaje de mis pasos que la lluvia, inesperada, amedrenta y lava”
[Manuel Neto dos Santos: Impeto, num claro grito]



domingo, 24 de septiembre de 2017

216. LA CULTURA DEL MEMBRILLO



Los membrillos ya están casi maduros. Muy pronto, con los calores del veranillo, a partir de San Miguel, comenzará su recolección. Algunos frutos maduran más tarde, bien entrado el otoño, dependiendo de las condiciones particulares del terreno y de la variedad sembrada. El cultivo se realiza de manera tradicional, al margen de las cadenas de producción y comercialización de la agricultura industrial. Pues los membrillos no se consumen directamente de la rama, sino tras un proceso de transformación en compotas y dulces siguiendo unas recetas que, sin ser complicadas, requieren demasiado tiempo y dedicación para los hábitos culinarios actuales.
Tales condiciones hacen que los membrilleros sean hoy escasos en comparación con otros árboles frutales. Afortunadamente, todavía abundan en los campos andaluces. España es el principal país productor de estos frutos en la Unión Europea. Al sur del Mediterráneo, en el continente africano, es Marruecos quien lidera la producción de membrillos. A un lado y otro del Estrecho, los mismos paisajes, los mismos jardines, los mismos árboles frutales, las mismas técnicas de cultivo y de transformación de los frutos, construyen un espacio común de vida y de cultura. Los membrillos nos enseñan que estamos más unidos al norte de África de lo que los libros de Historia de España consienten reconocer.
La foto es de Miguel Parra 

sábado, 9 de septiembre de 2017

215. PLANTAS SEGURAS



Estas jardineras colocadas en calles y plazas  son algunos ejemplos, entre muchos, de una nueva funcionalidad que hemos dado a las plantas en los últimos años: la de aportarnos “seguridad”, estrechando así, aún más, el vínculo que nos une a ellas.
Evidentemente, una jardinera a modo de bolardo puede generar una cierta tranquilidad, pero no basta por sí sola para hacer que un determinado lugar quede objetivamente "libre de peligro, no expuesto", tal como solemos entender hoy el significado de la palabra seguridad. Para ello, esa jardinera debe formar parte de un dispositivo global de prevención de daños causados tanto por actos intencionales (terroristas o simplemente vandálicos) como no intencionales (inundaciones, incendios, etc.). Además, tal dispositivo de prevención debe estar concienzudamente trazado de manera que pueda integrar a los diferentes actores responsables de la seguridad pública en un plan conjunto que evite confusiones.
Dicho esto, una cosa es estar seguros y otra muy distinta es sentirnos seguros. Pues las barreras, ya sean murallas, bolardos o jardineras, crean una seguridad objetiva que nunca podrá acabar con ese sentimiento de inseguridad, subjetivo, que está arraigado en el interior de cada uno de nosotros, producto de nuestros miedos, muchas veces infundados.
Si queremos estar y sentirnos verdaderamente seguros, allí donde coloquemos barreras, pongamos también inversión en educación para combatir la ignorancia. 



sábado, 2 de septiembre de 2017

214. DE NOCHE EN EL JARDÍN



En septiembre, con el frenesí del inicio del año escolar y del retorno a la vida rutinaria, aun podemos disfrutar del jardín o del balcón en los ratos libres al caer la noche y por la mañana muy temprano. Es el momento propicio entonces para descubrir los secretos del jardín nocturno, mientras nos deleitamos con el perfume de plantas como la dama de noche.
Es difícil saber si la dama de noche adoptó la costumbre de florecer al caer el sol para utilizar como polinizadores a las mariposas nocturnas o si fue al revés, que algunas mariposas adquirieron hábitos nocturnos para alimentarse del néctar de la dama de noche. En cualquier caso, es interesante destacar que existen más mariposas nocturnas que diurnas. Este dato, que puede parecernos sorprendente, es un botón de muestra del desconocimiento generalizado que pesa sobre el medioambiente nocturno.
El concepto de medioambiente nocturno se usa desde los años 90 para dar cuenta de la interacción entre especies y medio que tiene lugar desde el crepúsculo hasta el alba en cada ecosistema. Es una dimensión muy importante de la vida regulada por la oscuridad. Actualmente la contaminación lumínica de las ciudades está degradando de forma alarmante ese espacio del medioambiente que funciona como un puente que nos lleva de hoy a mañana… y del hoy al mañana.

sábado, 26 de agosto de 2017

213. EL OLOR DEL JAZMÍN



El jazmín común, llamado también jazmín oficinal, tan característico de los patios andaluces, procede de Oriente: de Arabia, Afganistán y Paquistán principalmente. La propia palabra jazmín es de origen árabe. Se trata de un buen ejemplo que demuestra que las plantas, como las palabras, transitan de país en país, conformando un paisaje natural y cultural que emparenta a los pueblos a pesar de las fronteras. El jazmín es de esas cosas que creemos muy nuestras pero que en realidad no lo son tanto.
Sirva este viejo poema árabe que resumo a continuación para ayudarnos a tomar altura frente a las circunstancias actuales y a valorar los intercambios culturales entre civilizaciones que se han sucedido a lo largo de los siglos y que aún tienen lugar en el presente:
En un jardín iluminado por la luna, a la sombra de un árbol, una muchacha sueña. Está sentada al borde de un arroyo, con un jazmín en los labios. En cada latido de su corazón resuena el nombre de su amado y el murmullo del agua lo repite. La flor de jazmín palpita cada vez que la muchacha sonríe. El tiempo pasa, la luna se desliza tras la colina y el canto de un ruiseñor preludia el alba. La joven levanta la cara y ríe. Pero la flor de jazmín escapa de sus labios y cae en el arroyo donde ya no se baña la luna. La muchacha se estremece. Sus ojos buscan los pétalos caídos en la corriente, pero la flor ya está lejos, perfumando el agua huidiza. En el corazón de la joven ya no queda nada, sólo el recuerdo del olor del jazmín.

Fuente: El Jardinero Tranquilo en La Voz del Sur



sábado, 19 de agosto de 2017

212. AIRE



Cuando un árbol, animado por la abundancia de sol y de agua, se sobrecarga de ramas y de hojas, llega a un estado en que le resulta difícil encontrar suficientes nutrientes en el suelo para mantenerse y comienza a ahogarse en su propia frondosidad. Sus hojas se enferman, se deforman, se marchitan y se caen aun en pleno verano. En ese momento, el árbol necesitaría poder moverse y salir a buscar nuevos entornos donde recuperar fuerzas y rejuvenecer, pero sus raíces se lo impiden. 
Así estaba mi naranjo ayer, deseando escapar de mi jardín y hacer turismo quién sabe adónde. Saqué entonces mis tijeras de podar y mi escalera y me dispuse a aligerarle la copa, eliminando ramas sobrantes para que el aire pudiese circular entre la espesura. Mientas hacía esto, estuve pensando en cómo los humanos estamos muchas veces tan anclados al suelo como un árbol. Y a falta de un jardinero que nos quite todo lo que nos sobrecarga, nos procuramos pequeñas escapadas para conseguir una bocanada de aire y fortalecernos. 
Cabría preguntarse qué valor tiene esta vida en la que los mejores momentos nos parecen esos periodos de evasión. Y, siendo así, es extraño que, pese al progreso tecnológico, hayamos construido una sociedad en la que nos concedamos tan poco tiempo de vacaciones y donde la mayoría debamos respirar a la vez, en el mes de agosto.

Fuente: el Jardinero Tranquilo en La Voz del Sur


lunes, 14 de agosto de 2017

211. PINTAR SIEMPRE PINTAR



"Pintar, pintar, siempre pintar, y una vez más pintar, lo mejor posible, 
lo vacío y lo pleno, lo ligero y lo denso, lo vivo y el aliento..." [Zao Wou-Ki]




Los libros de jardinería raras veces explican que el cuidado del jardín conlleva también pasar muchas horas simplemente barriendo flores y hojas marchitas, reparando los muros del jardín o pintando...



Las rosas de siria desechan cada día cientos de flores marchitas



sábado, 12 de agosto de 2017

210. DE BREVAS A HIGOS



En el tiempo que va desde la cosecha de brevas, por San Juan, a la de higos, por San Miguel, transcurre el verano entero. Hoy sábado 12 de agosto estamos a 48 días de ambas fechas, es decir justo a la mitad de ese período, en ese preciso momento en que no pasa absolutamente nada, en que todo parece estar suspendido entre lo que ocurrió antes de las brevas (recordemos…) y lo que está por venir después de los higos, con la llegada del otoño. Si nos figuramos ese tiempo como un camino, hoy estamos en ese punto que se encuentra a la misma distancia del lugar del que vinimos y de aquel al que nos dirigimos.
Por esta razón, según como se mire, hoy puede ser el día más desesperante del año, en cierto modo semejante al limbo, al no sentirnos ni en el cielo ni en el infierno, o al contrario el día más tranquilo, viviendo ese estado fugaz en que uno se siente libre de presiones pasadas y futuras y cree poseer todas las aptitudes del mundo para la felicidad...


sábado, 5 de agosto de 2017

209. ENTRE ALGODONES


Tras la cosecha del trigo, mientras termina de secarse el girasol, han comenzado a florecer en nuestra comarca los campos de algodón. La superficie de estos campos se ha reducido mucho en los últimos años, seguramente debido a que el cultivo del algodón es insostenible en las actuales coyunturas, al requerir demasiada agua cada vez más escasa, demasiado abono cada vez más caro y también demasiados pesticidas cada vez mejor controlados.
El algodón, cuyo nombre deriva del árabe al-qutn, está profundamente ligado a la cultura de los países del sur. En Europa se cultiva principalmente en Grecia y en España. Se cultivaba en Al-Ándalus hace más de 700 años. Los andaluces de entonces sembraron el algodón y otras plantas como el arroz, la caña de azúcar, las sandías, las berenjenas, los naranjos, los limoneros y las palmeras datileras. Con estas plantas, desconocidas en aquella época a este lado del Mediterráneo, los árabes trajeron también nuevas técnicas, nuevos usos y nuevos saberes, modelando con sus ambiciones y sus sueños los paisajes y las costumbres que hoy perviven en la Andalucía rural.
Reconocer a los árabes sus contribuciones a nuestra cultura es recordar una evidencia: vivimos en una región mestiza a la vez europea y africana. Todos nuestros ancestros deberían ser glorificados equitativamente.

sábado, 29 de julio de 2017

208. CONVERSANDO


Ayer, al atardecer, he abierto la puerta del jardín y me he ido a pasear por una playa de Zahara de los Atunes, en Cádiz. Recorriendo la pasarela de madera que conduce a la orilla, mientras silbaba una canción, soñando libre, sin más ruido que el sonido del viento, he sentido el olor de las hierbas de las dunas y he visto vibrar la luz del sol poniente en las azucenas de mar.
Robotizados por el consumismo, hemos olvidado el placer infantil del tacto de la arena y las delicias de los espacios silvestres. Pasear por la playa, igual que cultivar un jardín, no debe ser un acto de consumo de la naturaleza, sino una conversación, en el sentido etimológico de este término: conversar es vivir juntos, tener tratos con los demás. Y también es una manera de conducirse en el mundo.

viernes, 28 de julio de 2017

207. ALGO RESPLANDECE EN EL SILENCIO


« On s’assoit sur une dune de sable. On ne voit rien. On n’entend rien. 
Et cependant quelque chose rayonne en silence… » 
[Antoine de Saint-Exupéry]


Detalles de un paseo por  las dunas de la playa de Zahara de los Atunes, en Cádiz.



sábado, 15 de julio de 2017

206. MIENTRAS DURA LO EFÍMERO


Admirando estas flores de hibisco podemos comprender el efecto placentero de la permanencia de lo efímero. ¡Al menos, lo efímero dura! ... 
<Aquí> puedes seguir leyendo este texto del Jardinero tranquilo en La Voz del Sur

sábado, 8 de julio de 2017

205. EL PODER DE LOS PATIOS


Como todos los espacios fronterizos o marginales, un patio es un lugar de transgresión: no estamos dentro de casa ni tampoco en el exterior; no estamos en un entorno cien por cien urbano ni cien por cien natural. Se trata de un lugar impuro donde pueden ocurrir cosas extraordinarias...
<sigue leyendo en la columna semanal del Jardinero Tranquilo para La Voz del Sur>

viernes, 30 de junio de 2017

204. ARTEFACTO



Inicio esta colaboración con la revista La Andalucía, espero que os guste. Para esta revista escribiré sobre objetos comunes en los patios, azoteas y campos andaluces...


sábado, 24 de junio de 2017

203. GUERRA DE CLANES


Pasa entre las plantas como entre los humanos, que unas pocas familias lo copan prácticamente todo. En esta foto de un paseo de Jerez se observa un alineamiento de parterres abandonados donde crece espontáneamente la maleza. Si se mira con detalle, hay relativamente poca diversidad de especies, sobre todo verrucarias, verdolagas, cenizos, setarias y gramas, todas ellas representantes, a escala modesta, de dos de los principales clanes de plantas presentes en todas las zonas del planeta.
Las setarias y las gramas pertenecen a la gran familia de las Gramíneas, del clan de las Liliópsidas. Estas especies compiten por el espacio reducido de los parterres con las verrucarias, las verdolagas y los cenizos, de la gran familia de las Astéridas, del clan de las Magnoliópsidas. Es difícil saber quién lleva las de ganar en esta contienda que se repite en cada rincón del planeta desde hace milenios.
Las Gramíneas son menos evolucionadas que las Astéridas, en el sentido en que aquellas están más próximas que éstas respecto al linaje ancestral de las plantas. Las Gramíneas conforman una familia muy rancia, por decirlo así, de mucho abolengo. Entre ellas hay especies fundamentales para la civilización humana como el maíz, el arroz, el trigo y la cebada. Las Astéridas, por su parte, comprenden especies de enorme importancia económica y cultural como el girasol, la patata, el olivo y los crisantemos.
Un parterre abandonado, pese a su carácter transitorio y efímero, es mucho menos azaroso de lo que puede parecer a priori. Observar con atención sus cambios según las épocas del año y la intervención de los ciudadanos y los animales urbanos permite al paseante atento ser testigo del proceso de crecimiento y adaptación de las plantas y a la vez descubrir la historia evolutiva de éstas en relación con la historia de nuestra cultura.

sábado, 17 de junio de 2017

202. TESTIGOS MUDOS

“Sois los testigos del África inmortal, 
los testigos del mundo nuevo que será mañana” 
[Léopold Sédar Senghor] 



Esta mañana estuve admirando el diseño de las flores de mi Rotheca myricoides. Esta especie procede del Este de África. Me pregunto de cuántas cosas serán testigos mudos en esa región del mundo...


201. GIRASOLES


Las plantas se mueven buscando el sol para algo más que para obtener energía: ellas saben, de alguna manera, que el sol es necesario para producir y potenciar esplendidos colores. Y los colores no son respuestas sino llamadas; son llamadas que las plantas nos dirigen específicamente a nosotros los animales. 
Los colores son preguntas que esperan respuesta. 
Con esta idea, ayer por la mañana temprano salí a pasear por la campiña. Me detuve en el borde de un campo de girasoles para escuchar sus preguntas amarillas...

sábado, 10 de junio de 2017

200. EL JARDÍN DE MEMORIA

Detalle de mi jardín ayer por la tarde, donde conviven especies vegetales procedentes de varios continentes.

En un jardín andaluz se puede reconocer la cuenca entera del Mediterráneo, pero a escala diminuta. Por un lado, como ella, se trata de un espacio limitado, archiconocido y muy vigilado. En efecto, el jardinero sabe de memoria lo que crece en cada punto, incluso en aquellos espacios abandonados por necesidad o por pereza. Además, el jardinero está permanentemente al corriente de cuanto acontece en su jardín, con la salvedad de que no requiere para ello de un costoso sistema de satélites.
Por otro lado, el jardín andaluz, como la cuenca del Mediterráneo, se caracteriza por una enorme diversidad biocultural, acogiendo incluso numerosas especies venidas de otras partes del mundo. Las diferentes especies, autóctonas y foráneas, compiten entre sí por los recursos del territorio en desigualdad de condiciones, conviviendo en una paz frágil que depende en proporción directa de las habilidades del jardinero para gestionar tal diversidad.
El concepto de jardín de memoria implica aceptar que el ecosistema de un territorio, por muy pequeño que sea, es el resultado de un flujo incesante de vegetales, de humanos, de otros animales, cada uno de los cuales imprime en el territorio su propia huella, guardando para siempre la memoria de su paso. 

sábado, 3 de junio de 2017

199. FIN DE SEMANA VERDE EN ROMA


Al poco de llegar a Roma, paseando por la via Merulana encontré este huerto urbano plantado en el alcorque de un árbol.



En el laberinto de callejas del centro de la ciudad se encuentran numerosos rincones verdes, floridos y perfumados:



Los monumentos y la vegetación rivalizan en belleza, conformando un espacio armónico:



 Vale la pena alejarse de los circuitos turísticos y adentrarse en la espesura del Orto Botánico:



En este detalle se aprecia la forma típica de las hojas plátano oriental
A la izquierda, Firmiana simplex (esterculiácea) y flores de Petra volubilis (verbenácea).
 En el centro, detalle de la corteza de la Zelcova serrata (ulmácea).
A la derecha, detalles de flores de acanto (Acanthus mollis).

Me sorprendieron estas amapolas (Romneya coulteri):




198. ESPACIO VERDE PÚBLICO



La expresión “espacio verde público” se usa en sentido amplio para designar estructuras urbanas muy diferentes entre sí en cuanto a superficie, funcionalidad y localización en la ciudad. Aunque cada espacio verde tiene su particularidad, todos ellos, desde los balcones floridos, los jardines de barrio y las alamedas hasta los grandes parques periurbanos, constituyen un patrimonio verde de gran importancia ecológica, cultural y social.

En los presentes días de calor sofocante sus beneficios se hacen mucho más evidentes, al moderar las temperaturas, purificando el aire y aportando sombra y humedad. 




sábado, 20 de mayo de 2017

197. FLORACIÓN EFICIENTE



Las plantas saben, a su manera, y mejor que otros seres vivos considerados inteligentes, que sus recursos son limitados, además de variables según las estaciones y según los años.
Así, en función de la cantidad de luz, de espacio, de agua y de nutrientes disponibles en cada momento, las plantas escogen si les conviene crecer más alto o al contrario producir más hojas. A veces prefieren detener su desarrollo y reservar energías para el futuro. Por la misma razón, pueden decidir un año producir muchas flores pequeñas, o pocas flores grandes, o incluso no florecer en absoluto, prefiriendo posponer la reproducción y dedicar los recursos a otra cosa.
En cualquier caso, cuando una planta decide florecer excesivamente, como es el caso de mi granado esta primavera, no lo hace con ánimo de derrochar, sino como estrategia para asegurarse de que atrae a más polinizadores, aumentando las probabilidades de fecundación.
Pensaba en esto ayer por la tarde mientras recogía del suelo una montaña de flores caídas, para convencerme de que mi granado no estaba viviendo por encima de sus posibilidades, ni estaba dilapidando bienes ajenos, como hacen otros que no cabe nombrar aquí.

Restos de flores marchitas de mi granado